miércoles, 13 de junio de 2012
La soledad
—Me tenés a mí.
—Es diferente, vos no llenás ese tipo de soledad. Ese en el que necesitás alguien que te acaricie el pelo y te dé un abrazo, te invite un café y se quede en silencio, te lea un libro cualquiera y pienses que es el mejor del mundo porque sale de sus labios, te agarre la mano y se te erice la piel. Ya no llenás ese tipo de soledad y no hay nadie. Me siento sola y me ahogo en mi propio abismo; sola, lenta y dolorosamente.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Retazos de un monólogo.
No, no siempre ando queriendo cambiarte, no mientas. Te acepto como sos, al fin y al cabo es así cómo te conocí. Pero no quiero que nuestra amistad se convierta en esta corriente monótona y aburrida del último tiempo. Éramos felices, ¿te acordás? Y ya sé, ahora me vas a saltar con todo el rollo ese de que crecimos y maduramos, pero en el fondo somos dos pendejos. Porque yo disfruto de ser la nena que sólo puedo ser con vos, de jugar como si fueses mi hermano, de alejar todos los otros problemas por un rato para mirarnos y sentir que sería lo mismo si nos sentáramos a jugar con la pista de carreras. Y sé que en el fondo te sentís así también. Dejemos de crecer, dejemos de llenarnos de responsabilidades, frenemos el carro por un rato y juguemos una carrera a ver quién gana. Revisemos cajones, arruinemos recetas, sonríamos sin pesar que todo es cada vez más conflictivo. Querámonos como cuando teníamos cinco años, abracémonos como el día que volviste de Estados Unidos y juraste que no te ibas de nuevo. Tomemos Ibupirac a escondidas o vino fingiendo que es Coca. Pongamos cara de asco, tentémonos de la risa. Es así como te quiero.
lunes, 11 de abril de 2011
Él
Después de decirme que si las cosas fuesen diferentes probablemente no hubiera hecho ciertas cosas, me cortó. Antes me dijo que era la misma pendeja de la que se había enamorado años atrás, pero que estaba mal que me hubiese estancado así. Que las personas cambian y maduran, dijo, y yo asentí, sumisa, resignando mi verdad por la suya que parecía ser la única que importaba. Porque siempre su palabra tuvo mucho peso para mí; cuando fue mala y cuando fue buena.
Wait, me atendió. Perdoname, dijo.
martes, 5 de abril de 2011
Ese defecto
viernes, 1 de abril de 2011
¿De fotografía? Sos igual a Dory... No, boludo, no. El de fotografía lo empecé hace como un mes, el literario, ese. Después me vas a dedicar muchos cuentos, tu primer libro, los personajes los vas a hacer pensando en mí... Me asquéas. ¿Qué dijiste? Ese ego... Pfffffffff, me exaspera. Voy a morir así, lo tomás o lo dejás. Lo dejo. Hace tiempo que lo dejé, ¿no? Lo dejamos. Sí, bueno, eso. Todo termina siempre en el mismo puerto. Es cosa tuya. Sí, un poco. Odio esto. ¿Esto qué? Nada, que hablemos así, como si fuésemos... no sé, dos adultos. Somos adultos. Vos, yo todavía estoy en la secundaria. ¿Y eso qué? Siempre te gustó alardearme lo madura que eras. Primera señal de que no lo era, esas cosas no se dicen. Callate, te venís a hacer la modesta... Vos y yo sabemos que lo sos. Cagate, me hacés sentir una vieja. ¿Quién fue siempre la mente pensante de nosotros dos? Vos.
Me molesta, me exaspera que la similitud llegue a tal punto que pensemos lo mismo el uno del otro.
domingo, 27 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Llamadas de extraños
martes, 14 de septiembre de 2010
La sociedad de mierda en la que vivimos
También esta el tarado, el que igual que vos se olvidó el paragüas, el que va de techo en techo para no mojarse y te ve... Sí, te ve distraída, te ve buscando cosas en la mochila y en vez de correrse te habla, para que te corras vos; para que él no se moje; para que, otra vez, lo único que importa es ellos. Y bueno, es la sociedad en que vivimos, hay que aceptarlo supongo.
Por alguna extraña razón siempre me empeño en mostrar lo peor, en quejarme, en dar opiniones morales de una sociedad de la que yo también formo parte. Gracias a Dios (modismo que me quedó a pesar de no ser cristiana) también tenemos cosas buenas. Sí, muchas. Pero prefiero criticar, intentar hacer un cambio, antes que resignarme a lo bueno y hacer la vista gorda a lo demás. Todo tiene luz y oscuridad y, afortunadamente, ambas pueden vivir en paz simúltaneamente.
Pero Fran y yo.... Fran y yo somos la excepción a esta sociedad de mierda.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Gente
miércoles, 1 de septiembre de 2010
La mente & yo
martes, 24 de agosto de 2010
Marina
Hola. Estoy en informática. Basile, mi mejor amiga, está al lado diciendo: "dale, me mostrás la pija, digo página". Quiere que le muestre donde escribo mis historias, mis malas historias. Y sí, soy muy mala, maté al protagonista (H. Pero sobre lo que quiero escribir ahora no se sobre eso. Vamos a hablar de Marina.
Marina es mi mejor amiga, la mejor, la amo. Marina tiene una risa muy ruidosa, como la mía. Marina siempre sonríe, excepto cuando está de mal humor. Marina come alfajores Paradise en los recreos, cuando vamos AL poli. Marina dice que me va a hacer un vídeo por mi cumpleaños, que me voy a mear de la risa, que no voy a aguantar. Marina me hizo pensar durante mucho tiempo qué mierda me iba a regalar. Una carta, un alfajor, un chocolate, una rata... muchas cosas pensé. Marina se va de viaje en 45 días, le falta re poco. Marina va a estar allá el día de su cumpleaños y no le voy a poder dar un beso y un abrazo gigante, decirle "feliz quince MARIDA", ni tirarle de las orejas... ni nada. Me voy a tener que conformar con una simple caaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarta en facebook y darle todo eso varios días después. Pero eso no quiere decir que no la ame, porque Marina es la mejor.
Marina vive preguntándome: "estoy bien?" y yo siempre le respondo lo mismo, "sí". A veces le hago un ok con la mano o simplemente le sonrío. A veces me caliento y le grito, y ella se caga de risa.
Marina está trabajando ahora y yo estoy escribiendo estas cosas sin sentido.
Marina se va al "chori", se va de "tema", se va de "molde". Marina sufre de ciático (dice). Marina me alienta para que siga escribiendo, y quiere leer lo que escribo, pero yo no la dejo más que leer esto. Marina ama mi perra, antes creía que la odiaba. Marina pensaba que no me caía bien. Marina ama el chocolate, sobre todo el blanco. Marina me banca en todas, está siempre, incluso cuando lloro y me pongo de mal humor.
Marina quiere que escriba algo sobre mi día (29 de Agosto) y lo voy a hacer, probablemente, porque me lo pidió ella. A Marina le cae bien mi mamá, a veces dudo si le cae mejor ella o yo. Marina se quedó a dormir en casa una vez y fue lo más flashero. Marina suele decir que me ama, pero a veces se enoja y me dice: "me caés mal" o "te odio". Lo dice de caliente nada más, porque yo sé que no lo hace.
Marina probablemente lea esto. Marina probablemente esté en hockey ahora (porque lo empecé en informática y lo termino ahora, en mi casa). Hay tantas cosas que se de Marina, pero si las pongo todas no me alcanzá el post.
Simplemente me gustaría que recordase que la amo sobre todo, que la amo mucho; que puede contar conmigo cuando tenga ganas y cuando no tenga también; que no me gusaría separarme de ella y que si por alguna razón de la vida elegimos distintos caminos, yo voy a estar ahí siempre. Me voy a a acordar de ella, de ella y nuestras boludeces.
Sabes lo mucho que te amo, te lo digo todos los días. No hay más palabras que esas dos, porque eso engloba todo.
Este post es para vos. Perdoná la falta de inspiración, si queres un día te hago uno más sentimental (por tus quince por ejemplo).